El nuevo choque agrava las diferencias entre el Grupo de Energía y su socio, la firma italiana Enel Américas.

Las diferencias han surgido por asuntos como el reparto de dividendos, el desarrollo de nuevos negocios con nuevas tecnologías y otros asuntos relacionados con la propiedad intelectual. La situación ha llegado a tal punto que la presidenta, Astrid Álvarez, ha llevado los conflictos ante tribunales de arbitramento: 38 controversias han llegado hasta dichos tribunales, lo cual ha generado molestias entre a las directivas de Enel Américas. Incluso, personas que conocen el tema indican que la italiana Enel se ha preguntado si el Distrito quiere seguir teniéndolos como socios.

El tema se ha manejado con absoluto hermetismo público; solo se ha informado a la Superintendencia Financiera.