La situación económica en Venezuela es la peor. Alcanza la más alta hiperinflación de toda la historia en el mundo.

Especialistas británicos que analizan la situación económica del país vecino calculan que la hiperinflación que padece esa nación podría llegar al 15.000 %, cifra nunca antes registrada en ninguna nación del mundo. El aumento del 95 % respecto al salario decretado el 1 de marzo, decretado el lunes, no es una novedad en Venezuela: es el tercer incremento de 2018, el noveno desde enero de 2017, el vigésimo cuarto desde que, en 2013, Nicolás Maduro fue elegido presidente, y el número 44 en los 19 años de la llamada Revolución bolivariana que inició Hugo Chávez. Para tener una idea real de qué pasa en la economía venezolana, vean una lista de cuánto cuestan algunos productos en un supermercado de una zona de clase media en caracas: una lata de atún, Bs 1,1 millones; un kilo de pollo, Bs 1,37 millones; un kilo de queso, Bs 2,8 millones; un kilo de papas, Bs 679.995; dos rollos de papel higiénico, Bs 688.000; 12 huevos, Bs 526.000.

Y el nuevo salario mínimo quedó en Bs 2,55 millones, con lo que no se puede comprar sino el atún o el pollo o el queso o las papas o el papel higiénico. Esa es la amarga y difícil historia de un país que era nuestro vecino rico.