04/10/2017

Más de dos mil millones de pesos, dos mil millones, tendrá que pagar la Cancillería a una funcionaria de carrera.

La historia es la siguiente: la doctora Clara Inés Vargas Silva, hermana de la concejal de Bogotá María Victoria Vargas, trabajó en la Cancillería durante 40 años ocupando importantes cargos diplomáticos.

Su última posición fue la de embajadora alterna en Ginebra (Suiza), en la Misión Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas.

Diferencias que estallaron entre la embajadora en Ginebra, Alicia Arango, y la embajadora alterna también en Ginebra, pero ante Naciones Unidas, Clara Inés Vargas, llevaron a la Cancillería a trasladar a Colombia a la doctora Vargas y disponer su jubilación cuando iba a completar dos años en Ginebra. El tema es que los funcionarios de carrera diplomática tienen derecho a permanecer cuatro años en el exterior. En este caso, la embajadora Vargas perdía no solo dos años de trabajo diplomático, sino la moneda en la cual se reconocería su pensión. No en euros, sino en pesos. La diplomática demandó a la Cancillería por la violación de sus derechos. El Tribunal Administrativo acaba de fallar a su favor y obligó a la Cancillería a que le reconozca $ 2000 millones por los daños que se le ocasionaron.

Vean lo que le costó a la nación una pelea entre mujeres diplomáticas.