Gustavo Petro caza ahora pelea con la Registraduría Nacional.

El exalcalde y candidato presidencial Gustavo Petro ha desatado nuevamente todo su arsenal jurídico, casi igual al que utilizó para impedir su destitución como alcalde de Bogotá, esta vez, para obligar al registrador nacional a digitalizar un formulario que llenan los jurados de votación al concluir el escrutinio de mesa.

Ese formulario, conocido como E-14, es el que en las elecciones ordinarias se sube a la página web de la Registraduría y es el que sirve de consulta a los partidos y aun a la ciudadanía para observar los resultados mesa por mesa. El registrador nacional, Juan Carlos Galindo, comunicó que para efectos de las consultas que se realizarán el próximo 11 de marzo no va a digitalizar los formularios E-14. Petro ha dicho a través de su cuenta en Twitter que teme que con esa decisión del registrador se esté preparando un fraude para hacerle perder la consulta en que se mide con el exalcalde de Santa Marta Carlos Caicedo.

Petro envío al despacho del registrador a una delegación de su campaña, encabezada por el expresidente del Consejo Nacional Electoral Marco Emilio Hincapié. Presentó una tutela y elevó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. Pide que le ordenen al registrador que digitalice el E-14.

El registrador, con su habitual serenidad, respondió que la ley no lo obliga, pero que en aras de darle todas las garantías a Petro elevó una consulta al Ministerio de Hacienda. Según el registrador, la digitalización que pide Petro le cuesta a la nación, es decir, a todos los colombianos, mínimo nueve mil millones de pesos. Todo el mundo sabe que la petición de Petro es soberbia y caprichosa. Todas las encuestas muestran que Petro le ganará a Caicedo por más del 80 %. 

«Vanidad de vanidades», dice el libro sagrado del Eclesiastés.