La rebelión de Cambio Radical originó que el presidente Santos convocara para hoy, al mediodía, a una reunión con todos los miembros de las comisiones primeras donde cursa el estatuto para la paz. 

Y aquí se produjo el segundo acto de franca rebelión de Cambio Radical contra el Gobierno: los parlamentarios de Cambio Radical no asistieron; un solo miembro de Cambio, el representante Carlos Abraham Jiménez, atendió la invitación. Todos los demás, dos en la Comisión Primera de la Cámara, y dos en la Comisión Primera del Senado, se abstuvieron de asistir.

En la reunión, el presidente no solo pidió respaldo para la ley, sino que notificó que el partido que no la apoye deberá retirarse de la Unidad Nacional. El presidente fue claro, según revelaron dos senadores. Santos dijo:

«No estoy echando a Cambio Radical del Gobierno ni quiero que se vaya, pero si un partido no vota este, el proyecto más importante del Gobierno para asegurar el cumplimiento de los acuerdos de paz, debe retirarse de la Unidad Nacional».

Y más adelante, según los mismos parlamentarios, recalcó:

«Esa es la democracia: un partido que en el Congreso no apoya al Gobierno se sale del Gobierno».

Y según informaron a un agente 001 asistentes a la reunión, el tono del presidente fue sereno, pero radical. No fue amenazante, pero sí muy claro. Precisamente, uno de los asistentes tomó nota textual de las siguientes palabras del presidente:

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«No es una amenaza, no estoy mandando razones, pero en mi Gobierno no pueden estar quienes actúen en contra de nuestra principal política de gobierno, como es la paz».

La reunión de Palacio terminó y los parlamentarios se fueron a las comisiones primeras a votar; los congresistas de Cambio no asistieron, y la Unidad Nacional, liberales, la U, conservadores e independientes lograron aprobar la ponencia favorable de Horacio Serpa en el Senado y de Hernán Penagos en la Cámara.

También las comisiones, sin Cambio Radical, aprobaron más de cien artículos. Faltan 60, que serán votados mañana.