Como se sabe, el 70 % del valor del metro será aportado por la nación; el 30 % restante lo dará Bogotá a través de la utilización de recursos provenientes de vigencias futuras de impuestos y sobretasa a la gasolina.

El problema es este: la ley y las normas presupuestales vigentes ordenan que el Concejo solo puede aprobar el uso de vigencias futuras cuando la Alcaldía aporte estudios y diseños de la obra por financiar, que incluya hasta la ingeniería de detalles, y ocurre que hasta ahora, la primera línea del eventual metro propuesta por el alcalde Peñalosa solo tiene estudios de factibilidad. Ese trabajo es legalmente insuficiente para que el Concejo apruebe usar los recursos que se piensa solicitar.

Hay concejales que dicen que ese proyecto de vigencias futuras sin los estudios completos no sería aprobado porque corren el riesgo de una demanda penal por prevaricato.

Y para rematar, esta tarde nombraron ponentes: María Victoria Vargas, Xinia Navarro y Yéfer Vega: uno del Gobierno y dos opositores.