En pocos días comenzará el tira y afloje entre empresarios y trabajadores, con la mediación del Gobierno, para definir el alza en el salario mínimo para el 2023.

Algunos analistas económicos hablan de un reajuste superior al 13 %, teniendo en cuenta que el aumento en el costo de vida podría terminar el año en una cifra cercana al 12 %; sin embargo, en el interior del Gobierno se está pensando en un aumento cercano al 15 %, que iría acompañado de una serie de medidas para frenar varios reajustes que están ligados al mínimo, como el aumento en las multas de tránsito y las cuotas de administración de los conjuntos residenciales, entre otros.

Y aquí viene la bomba: hay quienes en el interior del Gobierno piensan que el aumento del mínimo debe ser generoso, incluso van más allá y se atreven a pensar en un reajuste cercano al 17 %, que podría hacerse incluso de manera escalonada, es decir, una parte en enero y otra, en junio.

La negociación aún no comienza, pero desde ya, el ambiente está muy agitado y una concertación entre empresarios y trabajadores se ve poco probable.