Los fallecimientos del controlador auditor de la Ruta del Sol, Jorge Enrique Pizano, y de su hijo, Alejandro, van camino del no esclarecimiento oficial.

El asunto es este: un juez de Funza (Cundinamarca) declaró como ilegales las pruebas recolectadas por la Fiscalía en la casa de Jorge Enrique Pizano y de su hijo Alejandro. Las pruebas que la Fiscalía obtuvo fueron el computador de Pizano y el tarro con el veneno que consumió Alejandro. El juez alega que esas pruebas fueron tomadas por la Fiscalía, pero no fueron entregadas en el lapso de 36 horas que establece la ley. La Fiscalía sostiene que ese término de tiempo no la cobijaba porque no hizo un allanamiento, que es el que establece ese límite de tiempo, sino una inspección, que no está cobijada por esa limitación de tiempo.

La Fiscalía entabló una tutela, ante el Tribunal de Cundinamarca, para que derogue el fallo del juez y las pruebas recaudadas puedan ser utilizadas en la investigación.