El presidente analizó hoy con dirigentes del conservatismo la aprobación de la Ley de Financiamiento o reforma tributaria.

El jefe de Estado no los pudo convencer de que no le modificaran ni una coma al proyecto que remplazará a la ley que la Corte Constitucional declaró inexequible. El conservatismo, según reveló uno de los asistentes a la reunión, comunicó que va a proponer por lo menos dos puntos importantes: el primero, que la ley obligue a los empresarios que se beneficien de ella a generar un mínimo de empleos. El segundo, que el Gobierno respalde la sobretasa al sector financiero, cuyo artículo tumbó la Corte porque no tuvo el aval del ministro de Hacienda.

El presidente Duque habló de la respetable autonomía del Congreso, pero pidió que se tenga en cuenta que la ley como está surtió saludables efectos en la reactivación y para el crecimiento del país de este año.

El jefe de Estado tuvo que escuchar quejas de los conservadores, que consideran que no tienen «conectividad» con los ministros y funcionarios de altos cargos. «Hay funcionarios de origen conservador que no se comunican con nosotros y por lo tanto su gestión no es responsabilidad de nuestra colectividad», dijo uno de los jefes azules que estuvo en la reunión. El agente 001 le preguntó si habían pedido crisis ministerial y respondió: «De ninguna manera, eso es del fuero presidencial; lo que pedimos es que los partidos que ayudamos a elegir a Duque tengamos conexión con los ministros».

Lo que no dijeron los hermanos godos es para qué quieren lo que llaman «conexión» con ministros y altos funcionarios.