El elefante blanco de todos los lunes: esta es la historia del estadio de Pasto: en 1998, en la administración del exalcalde de Pasto Jimmy Pedreros Narváez, se abrió la convocatoria pública para la construcción del estadio La Pastusidad Siglo XXI, un escenario para deportistas de alto rendimiento; estaría ubicado en el corregimiento de Obonuco y allí se realizarían los Juegos Nacionales del año 2000. Se construiría en un lote de 18,8 hectáreas que fue comprado al Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).

En diciembre del mismo año, el consorcio promotor Peldaños y Construcciones ganó la licitación, en la cual el municipio aportaría $ 2000 millones, de los $ 4000 millones que se tenía previsto costaría la obra. El estadio contaría con capacidad para 35.000 espectadores.

 

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La Contraloría reportó que la obra no estaba incluida en el Plan de Desarrollo; Coldeportes denunció que la constructora contaba con un patrimonio de solo diez millones de pesos y no tenía experiencia en el campo de la construcción; Findeter, que financiaría la obra, reveló que el lote para la construcción del estadio estaba ubicado fuera del perímetro de Pasto y la zona no contaba con servicios públicos; La Curaduría Urbana de Pasto certificó que la obra no contaba con licencia de construcción, y para rematar, el Ingeominas en Pasto señaló que no era recomendable ejecutar obras en el lote por su cercanía al volcán Galeras.

Años después, se detectó una cuenta abierta en Cali por el alcalde Jimmy Pedreros, desde la que se giraron $ 2246 millones a diferentes subcontratistas, pues el consorcio no era realmente el constructor.

Y como los elefantes que denunciamos todos los lunes: la platica voló, voló y voló.