El centro de desarrollo infantil está ubicado en el barrio Pandiguando de Popayán. Fue construido por el consorcio C. H. Popayán 2011, integrado por Fabián Hamdan González y Cabarco Ltda., y como representante legal, Jesús Hernán Zambrano Solarte.

Tuvo un costo de $ 645 millones y fue adjudicado bajo la alcaldía de Ramiro Navia.

La obra fue terminada y entregada en diciembre de 2015; en enero de 2016, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar se negó a recibirlo, porque el centro no contaba con los utensilios básicos para la atención y la alimentación de los niños: no, no hay ni platos, ni cucharas, ni vasos.

¡De no creer! Cinco años después de terminado, sus puertas siguen cerradas y el deterioro del lugar cada día es evidente.

En esta historia uno no sabe si el elefante es la obra (que aparentemente no lo es) ¡o la persona del Instituto de Bienestar Familiar que no lo recibió por falta de cucharas y tenedores! ¡Y los niños, esperando! ¡Y la obra, abandonada! ¡Cosas que solo pasan en nuestro amado país!