El elefante blanco de todos los lunes: los habitantes del municipio de Pradera, en el Valle del Cauca, llevan 14 años esperando que alguien culmine las obras de la planta de tratamiento de aguas residuales.

Resulta que entre 2006 y 2007, la Alcaldía de Pradera compró un lote de 25.000 metros cuadrados para llevar a cabo la construcción. La obra se hizo a partir de una licitación pública que hizo la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC). El contratista fue el Consorcio Star V y O y la interventoría estuvo a cargo de la Universidad Militar Nueva Granada, así como de la Fundación para el Desarrollo Humano. Todo esto tuvo un presupuesto final de $ 5.348.986.341.

Publicidad

 

Lea además: Jurado electoral proclama al izquierdista Pedro Castillo como nuevo presidente de Perú

 

El 14 de septiembre de 2011, la CVC entregó las obras y la planta funcionando, pero, increíblemente, nunca se puso en operación. Hoy en día, la planta permanece en medio de la maleza y se deteriora cada vez más. Y vean lo más más insólito: entre 2016 y 2019, la administración de ese municipio incluyó otra inversión, esta vez por $ 477.358.000 para adecuar la planta, pero hoy, los casi cincuenta mil habitantes del municipio siguen esperando que la obra sea asignada a un operador y entre en funcionamiento.

Cada semana, el elefante que denunciamos es peor. Conclusión: plata para inversión sí hay, lo que pasa es que se pierde, ¡se va, se va, se va! ¡Para llorar!