La macabra práctica que utilizan algunos avivatos para defraudar al Estado y burlar a la justicia usando la identidad de personas fallecidas llega a su fin.

Se firmó este convenio entre la Registraduría Nacional y la Comisión de Disciplina Judicial que le permitirá a la comisión acceder en tiempo real al archivo nacional de identificación, que es la base de datos de la Registraduría. El cruce de datos entre las dos entidades permitirá ubicar fácilmente a los implicados en investigaciones disciplinarias, evitar posibles fraudes y suplantaciones, y bloquear la resurrección de los que la justicia llama muertos vivientes.

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Termina pues en el país la famosa resurrección tributaria de los muertos. Requiescat in pace.