Una exdelegada para la supervisión institucional de la Superintendencia de Salud llega a un acuerdo con la Fiscalía.

Se trata de Eva Carrascal, quien aceptó que participó en un entramado de corrupción en el sector salud. La exfuncionaria es señalada de aprovechar su cargo en la superintendencia para favorecer a tres institutos prestadores de servicios de salud, al agilizar trámites como los pagos de cuentas médicas, a cambio de recibir millonarios sobornos.

En el acuerdo con la Fiscalía, Carrascal se compromete a aceptar seis delitos, entre ellos, concierto para delinquir y cohecho, por lo que pagará una pena de seis años y seis meses de prisión. Esa pena presume una rebaja fundamental de la que habría tenido que enfrentar si no confiesa los delitos que cometió: mucho más de diez años. Además, tendrá que reintegrar $ 440 millones.

Hay que recordar que ella no se entregó, fue capturada. Por este caso, también es procesado Guillermo Grosso, quien fue agente interventor de Saludcoop y luego presidente de Cafesalud. Sin embargo, fuentes cercanas al proceso aseguraron que Grosso no aceptará cargos y su proceso seguirá en juicio.

La Fiscalía presentará el acuerdo ante un juez, que deberá definir si avala o no la negociación.