El trago amargo de las empresas de licores colombianas.

Llamada de socorro lanzaron las licoreras del país, en cabeza de la Licorera de Cundinamarca, por las millonarias pérdidas registradas en medio de la pandemia y por el aislamiento.

La Licorera de Cundinamarca es la más afectada: la venta de aguardiente ha registrado un descenso del 73 %, por lo cual se dejan de percibir $ 48.000 millones por concepto de impuesto al consumo.

Y la caída de las ventas de la Licorera de Cundinamarca es general en todo el país; le siguen Caldas, Antioquia, Valle y la costa.

El principal responsable: el aislamiento.