Dentro de las medidas que estudia el Gobierno para reactivar la economía y garantizar ingresos para las personas mayores está la creación de un nuevo mecanismo que se denominará hipoteca inversa.

El nombre suena muy técnico y bastante extraño, pero se trata de un instrumento creado para que las personas mayores de 65 años que poseen un inmueble y no tienen ingresos ni pensión puedan hipotecar ese bien y a cambio reciban una renta mensual.

La idea de este nuevo sistema de hipotecas es del ministro de Vivienda, Jonathan Malagón. Se trata de garantizar un ingreso estable para cerca del 60 % de la población mayor de 65 años que tiene una propiedad, pero no recibe ni un solo peso por ella.

Lo irónico es que la idea para ayudar a la gente mayor se le ocurra al más joven de los ministros del Gabinete.