Leonel Álvarez pasó a la historia de Atlético Nacional por haber cobrado el penalti definitivo que le dio al equipo antioqueño el título de la Copa Libertadores.

Esa pena máxima fue ejecutada el 31 de mayo de 1989 en El Campín, frente a Olimpia, de Paraguay. Pero hoy, casi 32 años después, el nombre de Leonel se convierte en el gran verdugo del equipo paisa, porque el TAS, que es el máximo tribunal de arbitramento mundial del deporte, obligó a Atlético Nacional a pagarle al Club Deportivo Leonel Álvarez la suma de $ 1.721.294.610 como reconocimiento económico por los derechos de formación del jugador Marlos Moreno.

Él se formó en el Club Deportivo Leonel Álvarez y llegó a Nacional en 2014. En 2016 fue gran figura en el equipo que ganó la final de la Copa Libertadores frente a Independiente del Valle, de Ecuador; el equipo vendió los derechos deportivos de Moreno, de 19 años, por cerca de cinco millones de euros, nada menos que al Manchester City, equipo que lo cedió en préstamo al Deportivo La Coruña, de España; pasó al Flamengo, de Brasil; al Santos Laguna, de México; al Portimonense, de Portugal, y hoy intenta recobrar su brillo futbolístico en el Lommel S. K., equipo de segunda división del fútbol de Bélgica.

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Como lo establece la FIFA, el club donde se forma el jugador tiene derecho a recibir una indemnización. El Club Leonel Álvarez reclamó sus derechos y hoy se obliga a Nacional no solo a pagar la millonaria suma, sino a asumir la totalidad de los costos del proceso de arbitraje y abonarle cinco mil francos suizos al Club Leonel Álvarez; son unos diecinueve millones quinientos mil pesos.

Como quien dice, otro golazo de Leonel, pero esta vez, en contra del equipo de sus amores.