La señora procuradora, Margarita Cabello Blanco, ha dado una clara directiva a los procuradores delegados: solo ella puede hablar.

La orden originó una inmediata reacción en los medios de comunicación, que sintieron afectado el derecho de los ciudadanos a estar libremente informados. Uno de los alarmados es el director de la Fundación para la Libertad de Prensa, Jonathan Bock; se reunirá mañana con la señora procuradora, Margarita Cabello. En el encuentro se analizará cuál es el alcance de la circular de la procuradora, en la que elimina la entrega de información a los medios de comunicación.

Con preocupación, los medios esperan una aclaración sobre si se trata de censurar la información de los procuradores o de una actitud estilo Luis XIV de Francia en el siglo XV: L’Etat c’est moi, el Estado soy yo.