En este encierro en el que andamos, no cerrar el micrófono puede producir lamentación o vergüenza.

La historia es esta: en una conocida universidad de estrato alto, en Bogotá, la profesora dictaba una cátedra virtual, pero era progresivamente interrumpida por los gemidos de excitación sexual de una alumna. ¿Quién no recuerda la mítica escena de la película «Cuando Harry conoció a Sally», protagonizada por Meg Ryan? Pues más o menos eso fue lo que escuchó la profesora de su alumna virtual.

La profesora se cansó de pedirle a la alumna que apagara su micrófono, pero es claro que la alumna no escuchaba y olvidó el micrófono.

La maestra optó por desconectarla y otra alumna que escuchó todo comentó: «¡Qué envidia!