Todos sabemos que es inevitable una nueva reforma tributaria y estamos en la época que muchos denominan lluvia de ideas para construir el proyecto que se llevará al Congreso.

Se han filtrado una serie de ideas que el Gobierno estudia: se revisa la idea de aumentar la tributación del sector financiero, que, pese al golpe de la pandemia, obtiene utilidades; se está pensando en un tributo para las transacciones de viviendas cuyo valor supere los ochocientos millones de pesos; se está pensando en gravar la venta de bebidas azucaradas y se está pensando en eliminar exenciones a decenas de fundaciones que se denominan «sin ánimo de lucro», como muchísimas dedicadas a la educación… ¡Y por ahí recuerdan que Colombia tiene la educación más cara del mundo!

Y las ideas siguen fluyendo. El texto del proyecto se conocerá a finales de marzo.