La vía La Popa-El Japón-Frailes es una de las más importantes del municipio de Dosquebradas en Risaralda. Beneficia a más de treinta y tres mil personas residentes en 33 barrios.

En 2019, la Gobernación de Risaralda adjudicó al consorcio C&C el mantenimiento de la carretera. El contrato se hizo por un valor superior a los cinco mil cien millones de pesos, en su gran mayoría, recursos de regalías; estos serían destinados para recuperar toda la capa asfáltica y los andenes. La obra contemplaba la recuperación de poco más de 3,5 kilómetros de vía. Un año después, solo se recuperaron 400 metros, mientras el resto de la vía está en terribles condiciones.

Al ver los retrasos, la Gobernación de Risaralda multó al contratista Efraín Cucunubá, en febrero de ese año, con más de cuatrocientos millones de pesos, pero llegó la pandemia y falleció el contratista.

Hoy, más de un año después, la obra sigue pendiente de adjudicación, ya no tendrá un valor de cinco mil millones, sino de más de siete mil millones de pesos y los afectados no saben cuándo terminará su calvario.

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