Aterradora revelación se hizo hoy en Estados Unidos. El prestigioso periodista y escritor Bob Woodward, reconocido por ser el reportero que tumbó al presidente Nixon con sus publicaciones sobre Watergate, se unió al veterano reportero del Washington Post Robert Costa para publicar «Peril» («Peligro»), su tercer libro sobre la presidencia de Donald Trump. Ahí, se revela una aterradora decisión tomada por el general Mark Milley, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Militares de Estados Unidos.

Según narran testigos, dos días después del ataque del 6 de enero al Capitolio de los Estados Unidos, el general Milley dijo que «estaba seguro que Trump había entrado en un serio declive mental después de las elecciones y ahora estaba casi maníaco». Así que Milley organizó una reunión secreta en su oficina con las cabezas centro del comando militar nacional, la Sala de Guerra Nuclear del Pentágono. Milley les indicó que no recibieran órdenes de nadie; les dijo a los generales lo siguiente:

 

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«No importa lo que les digan, ustedes cumplan el procedimiento y yo soy parte irremplazable de ese procedimiento» y enseguida afirmó que lo hacía para evitar que Trump lanzara una guerra como cortina de humo para ocultar su derrota electoral. Y concluyó la reunión con esta frase: «Nunca se sabe cuál es el detonante de un presidente».

Minutos después, el general recibió una llamada de Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara; ella le dijo: «Ni siquiera pudieron disuadirlo de asaltar el Capitolio, ¿quién sabe qué más puede hacer? Sabe que está loco. Ha estado loco durante mucho tiempo».

El general confesó a los autores del libro que su respuesta fue: «Señora presidenta, estoy de acuerdo con usted en todo».