Las aplicaciones móviles que prestan servicios de transporte, como Uber, Didi , Beat y Cabify, entre otras, enviaron una carta al Gobierno en la que se declaran como servicio esencial en medio de la emergencia económica.

La carta, dirigida a la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, buscaba ofrecer un aumento en la oferta de transporte teniendo en cuenta las limitaciones que los alcaldes han impuesto a los medios de transporte masivo como TransMilenio, en Bogotá, y el metro, en Medellín. Pero, además, las aplicaciones ofrecieron crear un fondo para la reactivación económica, mediante el pago de una contribución del 10 % por cada viaje que se hiciera, contribución que pagaría la aplicación y no el usuario.

¿Saben qué pasó con la carta? Nada, nada de nada, nadie da respuesta, nadie dice nada. Es exactamente la historia del viejo coronel de la guerra de los Mil Días, que narró García Márquez, sobre la espera eterna de la carta con la pensión que nunca llega. El coronel no tiene quien le escriba… la carta que no llegó.