El expresidente Álvaro Uribe vio frustrados sus esfuerzos por saludar al papa Francisco.

Aquí se le advierte impaciente dentro del público, cuando aguarda al papamóvil. Una pancarta del Centro Democrático indica la presencia del exmandatario. Desgraciadamente, el papa desvió la vista precisamente cuando el exmandatario lo aguardaba.

Ha estado de malas el expresidente. El papa ni le respondió la carta que le envió contra el presidente Santos, ni tampoco lo localizó entre la multitud.

Vean al final lo que hizo el exmandatario: como el papa no lo bendijo, ¡se bendijo él mismo!