La urbanización Torres del Silencio está ubicada en Yopal (Casanare). Esta obra se construye desde 2011; fue adjudicada por el gobernador Raúl Flórez a la empresa IBH de Iader Barrios Hernández y se destinaron para ello recursos provenientes de las regalías; no se ha terminado y ya presenta graves problemas estructurales.

La urbanización consta de 40 torres y 400 apartamentos; se han invertido en su construcción $ 14.366 millones. A pesar de la millonaria inversión, han pasado diez años desde su adjudicación y vean cómo se encuentran hoy en día los llamados «apartamentos».

Y aunque todavía no tienen las escrituras que los acreditarían como propietarios, algunos ciudadanos decidieron habitar los apartamentos, pese al gran riesgo de las fallas en la estructura. El gobernador de Casanare, Salomón Sanabria, propuso invertir otros $ 3500 millones para hacer un estudio de riesgo y determinar si la obra se puede o no salvar. La Gobernación demandó al antiguo Idury (Instituto de Desarrollo Urbano y Rural de Yopal), al cogestor, Iader Barrios, al Instituto de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana de Paipa, y a la Compañía Nacional de Seguros S. A.

Ante esta situación, el propio contralor, Carlos Felipe Córdoba, visitó la obra y la declaró de impacto nacional. Con esta declaratoria, será la propia Unidad de Investigaciones Especiales Contra la Corrupción de la Contraloría la que asuma el caso. Se estudia un posible detrimento patrimonial por más de catorce mil millones de pesos.

Y así se va la platica de las regalías. Y después preguntan ¿por qué Casanare está tan pobre? ¿Se dan cuenta?