La EPS Medimás acaba de ser puesta bajo vigilancia especial durante seis meses. La decisión la tomó el superintendente Norman Julio Muñoz, quien aún está en funciones; él fue suspendido durante tres meses, por la Procuraduría, precisamente por no actuar contra esa EPS.

¿Por qué dictó la medida de vigilancia? Porque halló fallas en el suministro de medicamentos, no atención oportuna a pacientes y carencia de una red de servicios que cubra el 100 % de los requerimientos de más de cinco millones de usuarios.

La Supersalud le concedió a Medimás diez días de plazo para que presente un plan de acciones frente a las anomalías señaladas.