Esta es la historia de un hombre que permanecía detenido en el búnker de la Fiscalía en Medellín, uno de los lugares más vigilados de la ciudad.

El capturado permanecía allí por violar la detención domiciliaria que le había sido impuesta en días anteriores; pues el delincuente aprovechó el descuido de sus vigilantes para intentar la fuga, pero contó con tan mala suerte que al saltar del segundo al primer piso buscando la manera de huir, cayó sobre uno de los cielorrasos del lugar y terminó sobre uno de los vigilantes del búnker que permanecía de guardia.

Ahora tendrá que responder por el delito de fuga de presos.