La Corte Suprema de Justicia alista el comienzo de las votaciones internas para elegir cuatro vacantes por magistrados que culminaron su periodo recientemente.

Las votaciones se iniciarán el próximo 4 de noviembre. Hay vacante en la Sala Laboral, por la salida de Clara Cecilia Dueñas; en la Sala Civil, por Luis Armando Tolosa, y en la Sala Penal, por Eugenio Fernández y Eyder Patiño.

De 23 magistrados que integran la Sala Plena, actualmente solo hay 19 y de los 19, solo dos mujeres: Patricia Salazar, en la Sala Penal, e Hilda González, en la Sala Civil.

Ha llamado la atención el bajísimo porcentaje de magistradas en la Sala Plena, pero la Corte Suprema de Justicia no está obligada a elegir mujeres.

En la sentencia C-371 del año 2000, que revisó la ley de cuotas, la Corte Constitucional advirtió que no era obligatorio elegir mujeres en los cargos de elección popular, los de carrera o los cargos mediante el sistema de ternas o listas.

Lo que sí es un mandato es garantizar la inclusión de las mujeres en las ternas y listas, y el Consejo Superior de la Judicatura ha incluido a mujeres brillantes entre los nombres opcionados para las cuatro vacantes.

Desde hace mucho tiempo hemos sido altavoz de destacados juristas que piden más mujeres en la Corte Suprema.

En general, la mujer parece ser más ecuánime, menos pasional, más equilibrada, menos politizada, más ponderada, menos codificada que el hombre; por lo menos, esa es mi opinión. ¿Será porque soy mujer y sé cómo somos?