La obra está ubicada en el municipio de Bugalagrande, en el Valle del Cauca, en el sector de La Bamba, sobre el río Bugalagrande. Los trabajos comenzaron el 8 de septiembre de 2015 y debían terminar 26 meses después; se pretendía beneficiar a los habitantes de cuatro barrios y tres corregimientos.

El primer contrato de este proyecto se firmó en el 2013, mediante un convenio con el Departamento de Prosperidad Social; la obra estuvo a cargo del contratista Puentes Para el Futuro y tuvo un costo inicial de $ 3737 millones.

En 2016, se hizo una adición por $ 1.490.130.000. Después, la Alcaldía de turno hizo una adición por $ 377.734.438 y en 2019, se firmó un tercer otrosí por $ 194.237.910. En total,

la obra tuvo una inversión de $ 5.799.507.781, de los cuales, $ 5.227.535.433 los financió el Departamento de Prosperidad Social y $ 571.972.348 los aportó el municipio.

El 26 de abril de este año, la Alcaldía decidió retomar la obra y firmó un nuevo contrato con el Consorcio Puente Bugalagrande 2022, cuyo objeto es construir la etapa final del puente por $ 2.800.411.005, recursos que aún no han sido girados.

El tiempo pasa y pasa, y los habitantes de Bugalagrande siguen esperando un milagrito para que se termine de construir el puente.

Ay, Dios mío, por qué tanta demora y tanta plata invertida.