El proyecto de acto legislativo que buscaba legalizar la mermelada para los congresistas se hundió por falta de tiempo para aprobarlo en primera vuelta antes del 20 de junio, cuando acaba esta legislatura.

La iniciativa, presentada por congresistas de todos los partidos políticos y defendida de frente por el veterano legislador del Polo Democrático Germán Navas Talero, buscaba modificar el artículo 351 de la Constitución nacional para que los senadores y los representantes a la Cámara pudieran decidir sobre el 20 % del presupuesto de inversión. Sin embargo, ante las voces de alerta y el cambio de posición del Gobierno nacional, que de apoyarlo le quitó su respaldo al proyecto, a esta reforma constitucional le aplicarán los santos óleos esta semana. La iniciativa será hundida en medio del malestar del Congreso porque lo que estaba en juego era nada más y nada menos que la bicoca $ 33.000 millones del presupuesto nacional para inversión, sobre los cuales tendría injerencia cada uno de los congresistas. 

No hay nada peor que quedarse uno con las ganas.