El plazo que tienen los gobernadores para presentar sus planes de desarrollo tiene un término: la fecha límite es el 31 de mayo. Los gobernadores le acaban de pedir al Gobierno nacional que les amplíe el plazo para la elaboración y aprobación de los planes. Alegan que por la crisis por la COVID-19 resulta imposible para los departamentos tramitar los planes desarrollo, en los que es obligatoria la socialización y participación de las comunidades.

La solicitud de la prórroga figura en una carta enviada por el director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos, Carlos Camargo, al director del Departamento Nacional de Planeación, Luis Alberto Rodríguez; a la secretaria jurídica de la Presidencia, Clara María González, y a la ministra del Interior, Alicia Arango.

En la comunicación se advierte que la Corte Constitucional ha señalado, en diferentes oportunidades, que los planes de desarrollo necesariamente deben contar con la participación de la ciudadanía para su diseño, de manera real, presencial y efectiva, algo que en las actuales circunstancias resulta imposible de cumplir.

La solicitud de los gobernadores concluye con esta frase: «La imposibilidad de movilización de las personas en el estado de emergencia sanitaria y la realidad fáctica de deficiencias de herramientas tecnológicas y baja conectividad a nivel regional impiden a los departamentos cumplir a cabalidad con el mandato constitucional de facilitar la participación de todos».

Tienen toda la razón. Es lo que yo digo: cuando no se puede, ¡no se puede! Y es claro que con el bendito coronavirus, pues… ¡no se puede!