El dolor que a veces ocasiona lo que más se ama.

Ayer vi el peor partido del Santa Fe, posiblemente en toda su historia. Un solo intento de tiro al arco del Alianza fue lo único que logró el equipo de Camps; lo demás fue absolutamente vergonzosa negación del fútbol: solo se observó la torpeza de los jugadores y la de Camps, pseudotécnico sin ideas, sin táctica, sin estrategia.

Nada más deprimente que el antifútbol del Santa Fe de ayer. Parecía una escuela para mostrar lo que no se debe hacer en el fútbol, es decir, era mostrar cómo el fútbol muere. Este Santa Fe jugó sin alma y sin vida, es la muerte del fútbol… Era el león, lo de ahora es la muerte del rey león.

¡Es la muerte del rey león!