El magistrado Aroldo Wilson Quiroz, vicepresidente de esa corporación, envió el siguiente mensaje a la Secretaría General de la Corte:

«De manera atenta les pido que se abstengan de recibir obsequios o detalles de cualquier naturaleza, que vengan dirigidos al suscrito magistrado. Cordialmente, Aroldo Wilson Quiroz».

Con todo respeto, la decisión no me parece acertada. Eso equivale a pensar mal y suponer que todos quienes envían un presente de Navidad están buscando alguna retribución. Otra cosa es recibir dinero o algo muy suntuoso. ¡Algo va de Pedro a Pablo!