Luego de que se hundiera por falta de trámite el endeudamiento, el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, manifestó su molestia, advirtiendo que no cedería a presiones clientelistas de concejales. Ese mensaje calentó los ánimos y generó la reacción de varios concejales, quienes le pidieron al funcionario revelar nombres y denunciar ante los organismos pertinentes.

Los concejales ya estaban molestos, porque el secretario Luis Ernesto mandó a tomar fotos del recinto desocupado, para demostrar la inasistencia, aprovechando que varios concejales estaban almorzando por recomendación del secretario de Salud, Alejandro Gómez.

La tensión entre el Concejo y el secretario de Gobierno creció como espuma, por lo que la alcaldesa, Claudia López, terció en la pelea y, esta tarde, en un tono conciliador, que no es habitual en ella, pidió al Concejo sacar adelante el plan Marshall para la reactivación económica de Bogotá. El tono cambió radicalmente; vean la parte final de su mensaje: «[…] En @Bogota siempre estamos dispuestos a escuchar, enmendar y hacer lo que nos permita tomar las mejores decisiones para Bogotá».

Las sesiones extraordinarias se inician el 10 de septiembre.

Es posible que el cambio de tono mejore a los concejales, pero como usan tapabocas, todavía no se sabe si sonríen o sacan la lengua