En Barrancabermeja, se encuentra ubicado el terminal fluvial Yuma, nombre que usaban algunas etnias indígenas para referirse al río Magdalena. 

Resulta que en el año 2013, se hizo un contrato entre la Corporación Autónoma del Río Magdalena (Cormagdalena) y el Consorcio CVR; se establecía que se haría el diseño y la construcción de obras de contención y mantenimiento en la terminal fluvial por un valor de $ 3780 millones y debía ejecutarse en seis meses. 

Este terminal cuenta con 44 rutas para transportar a 800 usuarios diarios en promedio en la zona del Magdalena Medio. Los recorridos que ofrecen son hacia poblaciones de Bolívar, Santander, Antioquia, Cesar y Magdalena.

El terminal cuenta con diez oficinas, 12 locales comerciales, una estación de policía, cafetería, droguería, baños públicos, dos cajeros automáticos, parqueadero para 60 vehículos y cinco taquillas, guardaequipajes, empresas de transporte terrestre y envío de encomiendas. 

La estructura data de los años treinta y contaba con 50 años de vida útil; durante este tiempo, no recibió ningún tipo de adecuación y comenzó a producirse el deterioro normal por corrosión de toda la estructura por la falta de mantenimiento.  

En mayo de 2014, debía comenzar a construirse todo el programa de reestructuración y remodelación por parte del consorcio CVR. La obra no solo se aplazó, sino que recibió seis prórrogas más.

Hoy, julio de 2022, el trabajo contratado sigue sin ejecutarse; la última fecha registrada para la supuesta entrega de la obra fue el 30 de junio de 2015.  

El puerto Yuma hoy en día es puerto maleza: abandono, desamparo, dejación, orfandad. ¿Y la platica? Voló, y voló, y voló. Mi país, mi país, ay, mi país.