Las paradojas de la vida. El proyecto de una sede educativa terminó convertido en un lugar donde van a pastar las bestias.

Les hablo del proyecto de construcción de la sede de la ciudadela universitaria en Curillo (Caquetá).

La obra se proyectó en 2002, hace 18 años; en 2012 se levantó la estructura de la sede, pero el proyecto se frenó.

Nunca se terminó y hoy se está cayendo a pedazos por su avanzado estado de abandono.

El lugar donde se invirtieron inicialmente $ 560 millones y donde se proyectaba brindar educación a cerca de 6.000 jóvenes de los municipios del sur del Caquetá hoy es utilizado para llevar a pastar los caballos.

Hoy nadie responde por el proyecto y el abandono en el que se encuentra.

Mientras tanto, cientos de jóvenes en el Caquetá no tienen acceso a una universidad por la distancia y la falta de recursos.

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¡Ay, mi país y sus obras! ¿Hay derecho a tanta desidia, ah?