Tanto la FARC como el ELN han entendido como de buen talante la actitud del presidente Duque frente a la paz.

Los temores que existían sobre una gran reforma al acuerdo de paz con las Farc y sobre la continuidad del diálogo con el ELN parecen disiparse. Las más recientes declaraciones del presidente Duque así lo indican. La invitación al jefe del partido político FARC, Timochenko, demuestra el respeto que observará a los acuerdos de paz. Y la indicación al ELN, en el sentido de que podrían reiniciarse las conversaciones si liberan a todos los secuestrados, también abre la puerta a la reapertura de la mesa de conversaciones.

Como se sabe, el presidente dijo que esperaba que la reacción del ELN se produjera antes del próximo viernes y todo indica que el ELN procederá, antes de ese día, a la liberación de siete uniformados y dos civiles que tiene en su poder en Chocó y Arauca.

Y todo el país vería con muy buenos ojos tanto la liberación de los secuestrados como la reanudación del camino hacia la paz total del país. Yo, personalmente, creo que así será.