El Concejo de Bogotá se sorprendió hoy, cuando, en plena sesión, un concejal sacó un canasto.

Canasto de verdad. El concejal Juan Felipe Grillo, ante la falta de atención al debate del relleno Doña Juana, sacó su canasto y comenzó a recorrer las curules para que cada uno de los concejales depositara en él sus teléfonos celulares. Así justificó el concejal Grillo su creativo llamado de atención.

Y tiene toda la razón. Es que eso de los celulares… Vean: […].

Ahhh… Perdón, perdón.