Según las autoridades, los operativos de hoy y el de La Castellana, en el que fue multado Stiven Claros, se adelantaron en cumplimiento de una orden judicial para la recuperación del espacio público.

En lo corrido del año se han impuesto 8855 comparendos, es decir, al día, 177 personas son multadas por vender en el espacio público.

Yo no propongo violar la ley, ¡ni más faltaba!, pero si doña María, que vende aquí al frente las empanadas más deliciosas del mundo, se lanza de candidata, que cuente con mi voto. Obviamente, con la condición de que venda sus manjares en el Concejo de Bogotá.

Los parlamentarios son todos gorditos; los concejales, muy muy flacuchentos.

¿Seguirá la cacería de vendedores de empanadas en Bogotá?