Las autoridades están revisando con lupa un preacuerdo con la justicia que pretende el empresario Federico Gaviria, preso por el caso Odebrecht.

Gaviria busca una condena de siete años de cárcel aceptando los delitos de concierto para delinquir, lavado de activos, cohecho y enriquecimiento ilícito. Según las investigaciones, Gaviria recibió millonarias coimas para repartir entre varios políticos que ayudaron a que Odebrecht firmara un contrato de estabilidad jurídica que blindó las condiciones de la concesión de la Ruta del Sol.

Esta es la segunda vez que Federico Gaviria busca un preacuerdo con la justicia; hace cinco años logró una condena de dos años y medio de prisión, tras confesar su participación en el carrusel de la contratación en Bogotá y aceptar que obtuvo irregularmente un millonario contrato de $ 67.000 millones para el suministro de ambulancias. Pero además, Gaviria fue investigado en 2005 por las irregularidades que rodearon la compra de varios equipos celulares repotenciados cuando se desempeñó como representante de la firma Colombia Móvil; también aparece como testigo en las presuntas irregularidades por la adjudicación de Hidroituango.

Ojalá que las normas anticorrupción que preparan el gobierno y varios partidos se ocupen de casos de reincidencia. El que peca y reza… y vuelve a pecar y vuelve a rezar.