La famosa Mónica Lewinsky se ha convertido en una estrella mundial, desde su escandaloso amorío con el entonces presidente Bill Clinton, hace ya 20 años.

Mónica era entonces pasante y tenía 22 años. Hoy, a los 42 años, sigue atrayendo por donde va. Se encontraba en Jerusalén, a donde fue invitada para dictar una conferencia sobre el acoso en general, tanto el laboral, como el sexual, como el social. Por su figuración mundial, acordó conceder una entrevista exclusiva para televisión con Yonit Levy, la más popular periodista de Israel. Antes de la entrevista, Mónica impuso unas condiciones sobre los temas por tratar.

Por supuesto, la primera pregunta fue sobre su relación con el presidente Clinton.

Inmediatamente, Mónica se puso de pie y claramente descompuesta abandonó el lugar.

La confundida periodista Levy decidió entrevistar enseguida al líder laborista Yair Lapid, quien esperaba hablar después de Mónica. El político dijo en broma: «Me ha pasado de todo, pero reemplazar a Mónica Lewinsky, ¡es la primera vez!».

Menos mal, querido Yair, que la reemplazó solo como entrevistado.