La cárcel Tramacúa, en Valledupar, donde permanecen 1486 personas privadas de la libertad, es considerada una de las más seguras del país. Allí están condenados de alta complejidad como Luis Alfredo Garavito y Rafael Uribe Noguera.

La dirección de la cárcel acaba de recibir de la Corte Constitucional la orden de permitir el ingreso de ayú, que no es otra cosa que hoja de coca, para un interno que forma parte de la comunidad arhuaca.

Las directivas de la cárcel de máxima seguridad habían negado el ingreso de hoja de coca a sus instalaciones, con el argumento de que está prohibido por el reglamento interno y para evitar cualquier alteración del orden interno. Pues la Corte Constitucional, en un fallo de tutela, le amparó al indígena Alejandro Copete, quien permanece detenido, su derecho a la diversidad e identidad étnica y cultural, a la igualdad, en el entendido de que el uso de ayú forma parte de las costumbres de la etnia a la cual pertenece el interno.

Las directivas de la cárcel tienen 15 días para autorizar y regular el uso de la hoja de coca dentro de sus instalaciones.