El elefante blanco de todos los lunes. Es para no creer lo que pasó con los proyectos de vivienda contratados por el Fondo Adaptación del Atlántico para entregar a familias damnificadas por la ola invernal de 2010.

Con los contratos por más de $ 14.617 millones Comfenalco Valle debía construir 315 viviendas distribuidas así: 105 en Puerto Colombia, por un valor de $ 5936 millones; 100 en Santo Tomás, con una inversión de $ 3895 millones, y 110 en Manatí, donde la inversión fue de $ 4786 millones. Hoy, diez años después, no ha sido entregada la primera vivienda en ninguno de estos tres municipios, ¡ni una!

Y en la página web del Fondo Adaptación aparecen cumplidos los plazos sin que se entreguen las obras. En el caso de Puerto Colombia, 60 de las casas fueron ocupadas por vías de hecho por igual número de familias que no aguantaron más la burla. Hoy, estas casas solo tienen el servicio de energía, no cuentan con agua, ni gas, ni vías. Diez años después, aquí no han concluido las obras y varias casas se han caído porque a los «genios» que elaboraron el proyecto de vivienda se les ocurrió construirlas en una zona de alto riesgo.

El proyecto está inconcluso, pues Comfenalco Valle no ha estado a la altura de la emergencia y subcontrata con firmas que aseguran que la caja de compensación no les paga. Tras cuatro modificaciones en el contrato, la obra debió finalizar el 28 de febrero de 2019, es decir, hace 20 meses. Pero miren ustedes el estado, hasta un mal llamado muro de contención se cayó.

¿Se dan cuenta por qué amamos a Colombia, pero a veces nos da por llorar un rato?