En las escuelas militares de todo el país se prohibió la venta de gaseosas en sus cafeterías.

En los centros de formación de militares hay cafeterías en las que se expenden productos ligeros de consumo popular; los mandos militares decidieron prohibir en ellos la venta de bebidas gaseosas o azucaradas. Afirman que la prohibición la originaron razones de salud: según ellos, el azúcar puede provocar obesidad en los oficiales, y los mandos los prefieren con cuerpos saludables, sin los efectos que a veces produce el azúcar.