Se dispara el uso de billetes; la gente los prefiere sobre el dinero plástico, es decir, las tarjetas de crédito.

Se disparó en el país la circulación de billetes. En abril, había en circulación tres mil doscientos cincuenta y cinco millones de billetes. En mayo, esa cifra ascendió a tres mil trescientos treinta y cinco millones y en junio alcanzó los tres mil cuatrocientos veintiocho millones de billetes.

A pesar de que aumentaron las transacciones en dinero plástico, el efectivo sigue siendo el preferido: en abril, el dinero en circulación sumaba $ 89,8 billones; en mayo, la cifra subió a $ 93,2 billones y en junio alcanzó los $ 96,5 billones. El fenómeno no tiene nada que ver con las medidas de liquidez tomadas por el mismo banco, son provocadas por la pandemia: mercados, día a día, pequeñas compras; la gente prefiere usar los subsidios o los ahorros.

El dinero en efectivo podría cantar «pero sigo siendo el rey».