Las compañías de aviación que operan en el país le enviaron un mensaje al alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, en el que rechazan su idea de crear una sobretasa a los pasajes aéreos para financiar obras de infraestructura.

Dice el documento, entre otras cosas: «Expresamos nuestra preocupación frente a la incitativa de la creación de un impuesto a los usuarios del transporte aéreo equivalente a 8000 pesos para pasajeros nacionales y de 5 dólares para pasajeros de vuelos internacionales, cuyos recursos tendrían como destino la construcción de infraestructura vial. Es incomprensible que, siendo Colombia un país que ha identificado al turismo como un motor de desarrollo, y que aun así es el tercer país en Latinoaméricaque más impuestos impone a los tiquetes aéreos, se pretenda aumentar aún más la carga impositiva a los viajeros. La propuesta no solo contraviene principios y estándares internacionales aceptados por Colombia, sino que también resulta altamente inconveniente para el crecimiento y proyección del sector y de la economía nacional. El financiamiento de obras que no están relacionadas con el transporte aéreo a través de impuestos a los tiquetes genera un impacto económico negativo, tanto al pasajero como al país […] Atentamente, Andrés Uribe Merino, representante para Colombia de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo».

La idea del alcalde Peñalosa parece, en consecuencia, que nació muerta.