La DIAN anuncia que sigue cambiando. Ahora dice que las sanciones llegarán, pero con cariño.

La DIAN tiene como propósito cambiar su imagen por una más amable, no tan seca, no tan agria, no tan adusta. Pues la tarea sigue y así se lee en uno de los

últimos artículos incluidos en la reforma tributaria. Antes, a los contribuyentes que les ordenaban el cierre de sus locales por errores, por ejemplo, en temas de facturación, les imponían en las puertas un sello que decía: «Cerrado por evasión». Expertos dicen que con ese sello, la reputación del comerciante queda bastante afectada. Se incluyó un artículo que señala que cuando se sancione con clausura se impondrá un sello que dirá: «Cerrado por la DIAN».

Tienen toda la razón. Es como si una muchacha pelea con su novio y dice que lo hizo por evasión, cuando puede simplemente decir, como hizo la DIAN: ¡cerrado