Una demanda por más de ochenta y nueve mil millones de pesos acaban de ganar las Empresas Públicas de Medellín.

La historia es la siguiente: en el año 2005, EPM adquirió tres terrenos en el municipio de Bello para construir una planta de tratamiento de aguas residuales. Ya estando las tierras en poder de EPM, la Alcaldía de Bello cobró un impuesto de plusvalía por $ 89.000 millones por valorización; EPM tuvo que pagar. Pero, simultáneamente, los abogados de EPM demandaron el millonario cobro alegando vulneración de los derechos de la compañía, el desconocimiento del debido proceso y del estatuto tributario. Vino todo el interminable proceso de la demanda y el Consejo de Estado, como instancia de cierre, ¡falló! Confirmó la sentencia que profirió hace varios años el Tribunal Administrativo de Antioquia, en favor de EPM.

¿Saben cuál es ahora el asunto grave, gravísimo? Que Bello ya se gastó la plata… ¡y no tiene con qué pagar!