Mohamed Salah es un futbolista egipcio al que muchos consideran como el Messiárabe. Juega como delantero del Liverpool en el fútbol inglés y su promedio de gol está por los cielos: ha marcado 36 goles en los últimos 40 partidos, es decir, casi un gol por partido, lo que lo ha convertido en uno de los jugadores de moda en el mundo. Compitecon Messiy otras figuras por el Botín de Oro, premio que se le otorga al goleador de todas las ligas en Europa.

La empresa británica de telecomunicaciones Vodafone, que patrocina al jugador en Inglaterra, decidió aprovechar la popularidad de Salah para penetrar el mercado en su natal Egipto, lanzando una atrevida promoción: para vender planes de celular, Vodafone anunció en su campaña que regalará 11 minutos de llamadas gratis a cada usuario por cada gol que haga Salah, quien viste la camiseta número 11 en el Liverpool. Pues la campaña fue de tanto éxito que provocó una estampida de clientes en busca del plan promocional: ya llega a 43 millones de líneas Vodafone vendidas en Egipto.

Sin embargo, vean la paradoja: el éxito de la promoción podría convertirse en un calvario para Vodafone, que se expone a terminar perdiendo una millonada, les explico por qué: si tenemos en cuenta que en promedio cada minuto de celular cuesta en Egipto unos 35 centavos de dólar, cada gol que haga Salahle costará a Vodafonela bobadita de ciento sesenta y cinco millones y medio de dólares. Y lo peor: a la liga inglesa aún le quedan ocho fechas por disputarse.

A este paso, a Vodafone le va a tocar responder como la canción de Zaay Yao: «Aló, ¿dónde estás, qué pasó? Me apagaste el celular».