El Congreso reforma solo lo que garantice que todo sigue igual.

La aprobación de la reforma política fue a última hora y a las carreras, en el último día de sesiones ordinarias. Por eso, la reforma salió sin dientes en la lucha contra las malas prácticas políticas. No se aprobó la lista cerrada obligatoria para todos los partidos ni la equidad de género, que buscaba intercalar hombre-mujer o mujer-hombre, en las listas a las corporaciones públicas. El Gobierno anunció, por medio de su ministra del Interior, que insistirá para que estos dos puntos, listas cerradas y paridad de género, sean aprobados en la segunda vuelta, en marzo. Lo que sí se aprobó es que los parlamentarios podrán ser nombrados ministros… Y esa no fue idea del Gobierno.

Lo único que se le aprobó a la reforma del Gobierno, y que el Gobierno propuso, es la financiación total de las campañas.

¡Reformemos! ¡Reformemos, reformemos!… Para que todo siga igual.